John_Wheel - Supongo que lo esencial para hacer bien humor político es no ser panfletista.
Además hay que tener en cuenta que es un asunto serio, son muchas las generaciones de humoristas gráficos que han luchado por la libertad de expresión, que estaban y están recordando a los poderosos que les observan cuando se pasan de la raya o cuando la cagan y diciéndole a la gente que deben cuestionar las cosas y no tragárselas sin más. Si vas a hacer humor político tienes que estar a la altura.
O también puedes ignorar que todos la joden y todos aciertan de tanto en tanto y explicar por qué el presidente que está en ese momento es muy tonto y que tú sabes dirigir mejor un país. Pero eso es una opinión ilustrada, no una sátira inteligente.
Resumiendo: aconsejo no casarse con nadie y hablar de los errores que cometen, no de la persona en sí.
"Aznar se baja los pantalones ante ETA" es más interesante que
"Aznar tiene cara de tonto"
Kalitro - Si la sátira política se caracteriza por algo es por ser sutil y cínica. Esto de chiste no tiene nada y sí, ser demasiado parcial es cansino, sobre todo serlo de forma muy burda. Lamentablemente si trabajas para un periódico, suelen imponerte una linea editorial y hay que hacer chistes contra un partido casi siempre. Pero con todo ello, se les suele dejar bastante manga ancha.
Amén de muchos otros fallos envidentísimos a la hora de dibujar, maquetar, rotular... Creo que para ser humorista político lo mínimo es ser capaz de realizar caricaturas decentes.
Willy_Galleta - Y BOOM! Mi mente se convirtió en chocapic... oO
Gran combinación de todo lo que os hemos enseñado hasta ahora, para que no se os olvide en las vacaciones.
Paint, monigotes, tamaño inmenso, texto a mano con el ratón, texto no-horizontal (hey, eso es nuevo, pero muy común! 8D (Es especialmente horrible cuando son dos o más líneas no horizontales)), guión insulso y absurdo (el guión, no el humor), ninguna cualidad buena y, encima, copyright. Con espacio de sobra por todas partes y mal escrito. Alucino.
Lo peor es que sí que existen cosas así.
Hacer sátira política no consiste en un garabato hecho en una servilleta en un bar mientras ves las noticias. La sátira política es un arte delicado y peliagudo. Si quieres triunfar en esto tienes que procurar pichar sin hacer sangre. Ofender sin cabrear. Y, sobre todo, repartir para todos lados, si no quieres que la mitad te desprecie.
Hay que tener las ideas muy, MUY claras para hacer éstas cosas. Hay gente que se traga éste tipo de basuras sólo porque se meten con quien les han dicho que es el malo, pero si ese es tu público objetivo, a lo mejor deberías pensarte dos veces tus prioridades.
Por otra parte, si haces estas cosas, también tienes que saber capear a los trolles. Si no estás preparado para que te insulten, no hagas partidismo político ni practiques la sátira mordaz.
Que se lo digan a los de El Jueves.
Por cierto. En España esta clase de humor triunfa, pero también está muy gastada, así que es difícil encontrar y ganarse un público. Ante todo lo que hay que ser es firme y constante con tus convicciones y no caer en el insulto sencillo y barato. Eso te desacredita automáticamente. Tened un poco de imaginación para estos temas.
Personalmente os recomiendo que nunca toquéis la política en vuestros cómics. Ni el fútbol. Ni ninguna de esas cosas que dividen a la gente. Mucho mejor vivir en paz, al menos en el anonimato de Internet.
Paz, amigos.